El recuerdo de Cine como arte. Miramientos a los sentimientos que transmite.
Y, alguna que otra vez, un lugar para la noticia olvidada, un entretenimiento informativo.
Carátula original de la película El nadador (1968)
Tenía planeado hacer una lista de películas sobre el desempleo visto por el cine, tipo Los lunes al sol (2002). También tuve en mente realizar un homenaje a Peter Falk, recientemente fallecido, un experto en la interpretación realista, sin tics o ademanes repetitivos, véase su admirable trabajo en Una mujer bajo influencia (1974). Por último, hace días que me apetece hablar de los buenos cómicos malogrados por el cine, tipo Anna Faris, totalmente desperdiciada en bodrios como la serie de Scary Movie. Aunque el calor me pide irme al polo norte, y dedicarme a hablar del frío cine sobre esquimales, como el que protagonizara Anthony Quinn en The savage innocents (1960), con escenas de aquel paraíso para reducir la temperatura unos cuantos grados en nuestras mentes. Mas la vida exige realidad, estamos en verano, soportándolo, por eso he juntado un puñado de buenas películas sobre esta estación del año, para que vivan en la pantalla lo que, tal vez, no podrán hacer en la realidad:
Postal conteniendo un fotograma de El nadador (1968)
Cuando Burt Lancaster rodó El nadador, contaba con 53 años sobre sus espaldas.
El nadador(1968). Burt lancaster salta de piscina en piscina en una zona residencial de alta sociedad. Mujeres, mezquindad moral, superficialidad, el sueño americano se desvanece... No se la pierda.
Cartel original de la película Verano del 42 (1971)
Verano del 42 (1971). Un adolescente se enamora de una bella y madura mujer, cuyo marido sirve en la Segunda Guerra Mundial. Algunos episodios de la adolescencia de casi todos están retratados en este drama agridulce, que además saca alguna carcajada. Totalmente recomendable.
Cartel original de la película Do the right thing (1989)
Fotograma de la película Do the right thing (1989)
Los muchachos usan una boca de incendio para sofocar los efectos del día más caluroso del verano.
Do the right thing (1989). Spike Lee, uno de los mejores directores del cine actual, dirigió este prodigioso cuento racial; donde,
significativamente, retrata a la perfección una realidad que otros no saben o no quieren mostrar. En pocas ocasiones he salido de un cine más sorprendido. Además, la cinta provoca alguna risotada. No deje de verla.
Cartel original de la película El largo y cálido verano (1958)
El largo y cálido verano (1958). Un joven ambicioso huye de las acusaciones de pirómano introduciéndose en un pueblo sureño dominado por un poderoso hombre. Detrás de la cinta están los relatos del sur de los EEUU escritos por Faulkner, un literato retratista de la sociedad que le toco vivir. Durante su visión, el calor se siente a cada instante.
Fotograma de la película El graduado (1967)
Fotograma de la película El graduado (1967)
El graduado (1967). Cuando el hombre llega a un punto de inflexión en su vida, ¿qué camino tomar? El Graduado (1967) es uno de los mejores largometrajes que hayan salido de la industria de Hollywood. Contiene varias escenas icónicas que muchos llevamos en el recuerdo durante años. Nunca le decepcionará.
Son buenos largometrajes estos cinco. Pero también existen otros filmes con menor calidad que tratan los calurosos días de verano y las aventurillas que pueden ocurrir en él: por supuesto, en la época de eclosión del surf, los sesenta, surgieron numerosas películas sobre el tema de cabalgar las olas sobre una tabla, como en la especie de documental Barefoot adventure (1960), y nació también el extinguido género Beach party film, con Beach party (1963), donde el cantante Frankie Avalon se convertía en estrella; hoy todavía tienen éxito las cintas de surf, si las protagonistas son tres jovencitas en bikini: En el filo de las olas (2002); un clásico para los surferos es El gran miércoles (1978); pero el verano es tiempo para soñar, California girls (1985), una olvidada cinta televisiva que hizo fantasear sobre playas y chicas a miles de adolescentes de aquella década. Guardo de ella, y de la ensoñación de su protagonista sobre California, un grato recuerdo. Me hizo reír y me causó una hora y media de felicidad juvenil; por otro lado, para el cine esta estación de sol puede ser tiempo para los triángulos amorosos, Un amor de verano (1982), lo más interesante de éste son las bellas imágenes de las islas griegas de Santorini, en el Mar Egeo, aguas de azul cristalino; también encontramos en verano enloquecidas comedias, ¿Qué le pasa a Bob? (1991), con el histriónico Bill Murray; o terroríficos largometrajes, que detesto por sus carnicerías detallistas de finales despreciables y repetitivos, tipo Viernes 13 (1980); hay muchos géneros nacidos en verano, como el de los campamentos veraniegos, Tú a Boston y yo a California (1961), un clásico Disney para la familia, o Los albóndigas en remojo (1979), que marcaron los comienzos de la comedia más gamberra, llevada a nuestro días en American Pie 2 (2001); mención especial para las chicas es la de Dirty dancing (1987), el taquillazo de aquel verano ochentero, con bailes atrevidos, que gustó a muchas féminas...
Cartel original de la película El gran miércoles (1978)
Un clásico del surf, que muchos recuerdan junto a Le llamaban Bodhi (1991)
Fotografía de la extraordinariamente bella Brigitte Bardot, allá por 1964
La actriz francesa Brigitte Bardot popularizó en el mundo el uso del bikini en películas como The girl in the bikini (1959).
No, no me he olvidado de otras recomendables películas que suscitan el recuerdo del verano, como De repente, el último verano (1959), con una bellísima Elizabeth Taylor en bañador; la romántica Locuras de verano (1955), con una madura Katharine Hepburn; Cuenta conmigo (1986), una aventura de cuatro niños y el inicio a la madurez; En el estanque dorado (1982), con el abuelo cascarrabias y entrañable, Henry Fonda; Fuego en el cuerpo (1981), que contiene tórridas escenas de amor entre Kathleen Turner y William Hurt...
Películas de verano hay a porrillo, con citar unas cuantas espero haber satisfecho la curiosidad de cuantos hayan podido leer este artículo.
Deseo recibir comentarios y aportaciones. Si quieren enriquecer sus conocimientos cinéfilos, revisen, o visionen por primera vez, alguna de estas películas que he nombrado.
La orquesta de Henry Mancini interpretando Baby Elephant Walk
En la película Hatari! (1962) podemos escuchar esta pieza musical de la que gustan mucho los elefantes pequeñitos cuando van al colegio. El compositor Henry Mancini fue dueño de melodías que todavía suenan en las salas de cine y se pegan con facilidad a nuestros oídos.
Extracto de la película El jovencito Frankenstein (1974)
¡Dioses! En el cine, hasta el monstruo de Frankenstein baila. Gene Wilder practica el claqué y canta junto a Peter Boyle en El jovencito Frankenstein (1974), dirigida por Mel Brooks. Puttin' on the Ritz es de esas melodías que todos hemos silbado alguna vez. La expresión significa vestirse muy a la moda.
Extracto de la película El puente sobre el río Kwai (1957)
Y, hablando de silbar, he aquí uno de los silbidos más populares del cine clásico: La marcha del coronel Bogey; sonaba así en la coproducción británico-estadounidense El puente sobre el río Kwai (1957). Los británicos desfilaban manteniendo el compás musical sin perder el paso. Hagamos ahora una incursión en el mundo de la televisión, he aquí la sintonía de los mediometrajes que sirvieron a Hitchcock en otro tiempo para introducirse en nuestros hogares:
Comienzo del programa Alfred Hitchcock presenta
Se trata de la obra musical Marcha fúnebre por una marioneta, del compositor francés Charles Gounod. Un título muy del agrado de Hitchcock.
Y, para terminar con los vídeos, una invitación a revisar un clásico de la comedia ligera:
Créditos de inicio de Confidencias a medianoche (1959)
No recordemos a Doris Day siempre como la pija recatada, al fin y al cabo, en la vida real fue una de las mayores ninfómanas de Hollywood. Eso sí, tenía una voz melodiosa; aquí cantaba la canción Pillow talk.
Mi artículo no pretende ser un compendio sobre las mejores bandas sonoras del cine, la intención original es citar algunas composiciones pegadizas que se adhirieron a nuestro recuerdo como un chicle a un zapato. Música como la que escuchamos en El club de la lucha (1999), Where is my mind?, de Pixies; Superdetective en Hollywood (1984), Axel F, de Harold Faltermeyer; Los cazafantasmas (1984), Ghostbusters, de Ray Parker Jr; El bueno, el feo y el malo (1966), tema central de la película, de Ennio Morricone; El tercer hombre (1949), The Harry Lime theme, de Anton Karas..., obras musicales que se graban en la memoria con asombrosa facilidad, y que pueden juntarse con otras como el tema de 8 y medio (1963), de Nino Rota para la cinta de Federico Fellini, por la facilidad con la que nos atrapan y contagian de ritmos que a veces llegamos a detestar y otras, incluso, adoramos.
Por cierto, hoy, 21 de junio, dicen que es el día de la música. Escuchémosla, pues.
Canción Whole Lotta Love interpretada por Led Zeppelin
¡Cuidado! Seria advertencia, si escucha este riff de guitarra a primera hora del día, cuando aún está somnoliento, puede quedar en su mente para el resto de la jornada, llegando a producir un tormento interior.
Whole lotta love fue el primer sencillo del segundo disco del grupo británico Led Zeppelin, allá por 1969.
Para este largo título encontramos, primeramente, dos películas que nos muestran algunas huellas tras las que seguir para tratar el tema: Perros de paja (1971), dirigida por Sam Peckinpah, y Un día de Furia (1992), dirigida por Joel Schumacher.
Anuncio original de la película Perros de paja (1971)
Anuncio original de la película Un día de furia (1992)
Perros de Paja (1971) contiene la historia de un pacífico profesor de matemáticas que se ha casado con una mujer sensual y, tal vez, provocadora; y no peco de misoginia, el mismo cartel original de la película lo expone a las claras. Hasta aquí, podemos pensar que la vida con ella le traerá a su pareja, sin remedio, problemas de celos, cierto, pero hasta el extremo de sufrir ella una violación, jamás disculpable, y procurar aquello el correspondiente estallido de violencia de su hombre.
Decía el filósofo chino Lao-tzu: “El Cielo y la Tierra no tienen benevolencia, para ellos los seres sólo son perros de paja", es decir, seres vacíos que representan lo que no son en realidad. Aunque su figura se ha perdido en la bruma de la historia, este filósofo veía la violencia como algo a ser evitado, y a la confrontación bélica como una ocasión de duelo, de tristeza...
Nuestra misma justicia, la contemporánea, disculpa, en algunas ocasiones, estos brotes de violencia, enajenación mental transitoria o legítima defensa son algunos de los argumentos que rebajan condenas o eximen de culpabilidad.
La proximidad del hombre y sus sentimientos con los del resto de los animales no nos ha de extrañar, conservamos mucho de nuestro primitivismo ancestral, y aún sufrimos ataques de violencia ante contrariedades límites, otra cosa sería ser una piedra.
La película goza de un montaje efectista, con imágenes impactantes, que crean en nosotros sensaciones de congoja que llegan a estados próximos a la cólera.
He encontrado numerosos artículos en Internet sobre esta cinta con los que coincido en sus impresiones. Es estimulante saber que compartimos sentimientos.
Cartel original de la película Perros de Paja (1970)
Retrato del personaje principal de Un día de Furia (1992)
El símbolo de sus gafas, de hombre de sociedad moderna, se ha roto, trayéndonos así una imagen que evoca violencia.
Un día de furia (1992), cuyo título original es Falling Down, muestra la caída a los infiernos de un empleado corriente expuesto a un día de perros en una gran ciudad. En circunstancias normales, casi todos controlamos nuestra agresividad, es en las especiales, en las extremas, cuando algunos damos rienda suelta a nuestras pulsiones agresivas. Nuestra cultura nos inhibe de responder violentamente, pero nuestro yo, el narcisismo propio, nos dice lo contrario: Anda, defiéndete, te están atacando. El problema es el tamaño de ese narcisismo. No es bueno acumular tensión, podría concluir, pero la cuestión es hacernos preguntas y rumiarlas bien, no responderlas con conclusiones rápidas. Veamos la película de Joel Schumacher, la historia de una sociedad que nos oprime, y la de la reacción violenta en que cae uno de sus individuos, una de sus víctimas. ¿Para qué sirve el pitido de una olla a presión? Esa salida de aire caliente, esa válvula que libera vapor cuando la presión llega a un límite. Hablamos de hermetismo, el ser humano no puede ser un ente hermético, no nos cuadriculemos. No pretendo ser pragmático, sólo comparto mis impresiones con la intención de recibir otras contrapuestas o de sostenimiento, cualquiera es bien recibida.
El cine contiene numerosos largometrajes con historias de estallidos de violencia en personas comunes, como usted o yo, que incluso practican el pacifismo, recordemos unos pocos títulos: El duelo es, sin duda, un momento crítico de violencia, en el primer caso, un hombre que ha de conservar la paz del pueblo, como es el sheriff de Sólo ante el peligro (1952), western dirigido por Fred Zinnemann, se enfrenta a toda una banda de malhechores; de segundo tenemos El hombre que mató a Liberty Valance (1962), otro grande del director John Ford, el hombre pacífico frente al pendenciero, un duelo con sorpresa, totalmente recomendable; de tercero, al adolescente de Karate Kid (1984), que por medio de las artes marciales quiere hacerse respetar participando en un torneo de kárate. El honor es, a menudo, el causante de estos duelos, recordemos al héroe romántico de siglos pasados, esa dignidad, o reputación, para él son lo más importante en la vida, un ejemplo: La princesa prometida (1987), fantasía y comedia juntas en una época de príncipes y doncellas. Pero con el duelo podemos entrar en terreno de la venganza, el mismo Iñigo de Montoya, de La princesa prometida, se habría de vengar de la muerte de su padre. Bruce Lee usó el motivo de la venganza en Furia Oriental (1972) por la muerte de su maestro; generalmente, Lee interpretaba a un hombre pacífico cuyo entorno de violencia desataba en él a un dragón del Jeet kune do (el camino del puño interceptor, técnica de artes marciales). Pero la venganza cae también en manos de mujeres, para Sondra Locke, actriz de muchas películas dirigidas por Clint Eastwood, Impacto súbito (1983) era un vehículo para ir sentenciando a muerte a cada uno de sus violadores; siempre conservo de esta película esa imagen de mujer que se toma la ley por su mano, disparo a los genitales. Los malos tragos de la vida, las malas experiencias, también hacen que personas que nacieron con buen corazón se conviertan en adoradores de la violencia, recordemos a Darth Vader, de La venganza de los Sith (2005), que siendo Anakin Skywalker pierde a su madre y a su esposa embarazada, convirtiéndose luego en la mano derecha del Emperador de la galaxia, ya en el lado oscuro de la fuerza. El hombre pacífico puede ser condicionado por su entorno, miren si no a Raskólnikov, de Crimen y Castigo, pieza maestra de Dostoievski, que pretendía recuperar sus estudios matando a una usurera prestamista y robando luego el dinero que necesitaba. La novela ha sido llevada al cine en varias ocasiones, con mayor o menor acierto: Crimen y castigo (1935), con el genial Peter Lorre, y Crimen y castigo (1998) para la televisión, con el convincente Patrick Dempsey en una adaptación bastante fiel al original. La infidelidad conyugal es otro de los detonantes de brotes de violencia; visionen la mediocre Infiel (2002), donde el tranquilo Richard Gere querrá matar al amante de su mujer, ¿lo hará? Normalmente, las películas sobre estallidos de violencia en un hombre pacífico suelen ser de mediana o baja calidad. Se repiten mucho los thrillers carcelarios, pues la cárcel es para el cine un buen escenario para las injusticias, recordemos al actor-luchador Van Danme en In Hell (2003), a Silvester Stallone en Encerrado (1989), o la cinta de mejor calidad La fuga de alcatraz (1979), con un Clint Eastwood más cerebral. Gracias al reciente comentario del profesor Eugenio Sánchez Bravo (auladefilosofia.net), he podido recordar una recomendable película sobre el tema que tratamos: Una historia de violencia (2005), del extraño y mutante David Cronenberg; en este último caso, el pasado es un condicionante para que surjan brotes de violencia; la película constituye un buen análisis del término violencia en el ser humano.
Como siempre, animo a participar añadiendo en comentarios títulos de películas o sugerencias que traten el tema. Gracias.
Una de las primeras portadas de Las aventuras de Pinocho
Hoy vamos a abrir un libro juntos. En otro tiempo, tuve la suerte de poder leer algunos libros complejos y densos como La Divina Comedia, escrita por el genial Dante a principios del siglo XIV; El Decameron, placenteros relatos escritos por Boccaccio allá por el 1351; El paraíso perdido, epopeya bíblica escrita por John Milton y publicada en 1667... Estos libros, y otros muchos que leí, no me hicieron más inteligente ni más respetable, pero me procuraron algo de cultura literaria. Y eso me anima hoy a cambiar impresiones sobre algunas obras de literatura que consiguieron emocionarme. Probemos suerte, pues.
Sorprendentemente, uno encuentra en los estantes más insólitos historias que le conmueven, como me ocurrió al tomar Las aventuras de Pinocho de un anaquel que sostenía obras infantiles de la literatura universal. Diré que debemos olvidarnos por completo del largometraje Pinocho (1940) producido por Walt Disney, aquella era una imagen desvirtuada y desfigurada, de forma casi total, del original Pinocho escrito por Carlo Collodi. Ojeemos, para nuestro disfrute, la obra titulada Las aventuras de Pinocho, para ello he copiado algunos extractos del relato de Carlo Collodi, acabado en 1883:
"-Y si no te gusta ir a la escuela, ¿por qué al menos no aprendes un oficio, siquiera para ganar honradamente un pedazo de pan? -¿Quieres que te lo diga? -replicó Pinocho, que comenzaba a perder la paciencia-. Entre todos los oficios del mundo sólo uno me gusta de veras. -Y, ¿qué oficio es ese? -Pues el de comer, beber, dormir, divertirme y llenar la vida de vagabundo desde la mañana hasta la noche. -Te advierto -dijo el grilloparlante con su acostumbrada calma- que todos aquellos que tienen ese oficio acaban casi siempre en el hospital o en la cárcel. -¡Cuidado, grillacho de mal agüero!... Si me enfado, ¡ay de ti! -¡Pobre Pinocho! ¡Me das pena! -¿Por qué te doy pena? -Porque eres un muñeco y, lo que es peor, tienes la cabeza de madera. Al oír estas últimas palabras, Pinocho pegó un brinco, lleno de rabia, y, tomando de encima del banco una maza, la lanzó contra el grilloparlante. Tal vez no pensó que le iba a dar, pero desgraciadamente le pegó en la cabeza, de manera que el pobre grillo apenas tuvo aliento para hacer: ¡Cri-cri-cri!, quedando allí mismo seco y pegado a la pared".
***
"Viendo que llamar a la puerta no conducía a nada, Pinocho comenzó por desesperación a dar patadas y cabezazos a la puerta. Entonces se asomó a la ventana una hermosa niña de cabello azul y cara blanca como una figura de cera, los ojos cerrados y las manos cruzadas sobre el pecho, la cual, sin mover los labios, dijo con vocecita que parecía venida del otro mundo: -En esta casa no vive nadie. Han muerto todos. -¡Ábreme tú! -exclamó Pinocho, llorando y suplicando. -También yo estoy muerta. -¿Muerta? Y entonces, ¿qué haces ahí en la ventana? -Espero el féretro que me llevará".
***
"Y sacando dos cuchillos muy largos, afilados como navajas de afeitar, ¡zas!..., le propinaron a Pinocho dos cuchilladas entre los riñones. Por fortuna, el muñeco estaba hecho de madera muy dura, y por tal motivo, las hojas, quebrándose, saltaron en mil pedazos y los asesinos se quedaron con el mango de los cuchillos en las manos, mirándose asombrados. -¡Ah!, ¡Ya! -dijo uno de ellos-, ¡hay que ahorcarlo! Ahorquémoslo! -Ahorquémoslo -repitió el otro. Dicho y hecho. Ataron las manos de Pinocho a la espalda y, pasándole un lazo corredizo al cuello, lo colgaron de la rama de un árbol muy alto, llamado la Encina Grande. Después se sentaron en la hierba, esperando que el muñeco estirara la pata; pero el muñeco, al cabo de tres horas, permanecía con los ojos abiertos, la boca cerrada y pataleando más que antes".
***
"Al llegar al camino, volvió la vista para contemplar la llanura y divisó el bosque en que por desgracia había encontrado a la Zorra y al Gato; vio entre los árboles cómo sobresalía la copa de aquella Encina Grande, en la que le habían colgado por el pescuezo; por más que miró, no pudo ver la casita de la hermosa niña de cabello azul. Tuvo entonces una especie de triste presentimiento y, echando a correr con todas las fuerzas que le quedaban en las piernas, en pocos minutos llegó a la pradera donde antes se levantaba la Casita Blanca. Pero la Casita Blanca ya no estaba. En su lugar había una lápida de mármol, en la que se leían, en letras mayúsculas, estas dolorosas palabras: Aquí yace la niña de cabello azul, muerta de dolor por haberla abandonado su hermano Pinocho. ¡Os dejo imaginar cómo quedó el muñeco cuando, mal o bien, descifró aquellas palabras! Se tiró de bruces al suelo y, cubriendo con mil besos aquel mármol funerario, se echó a llorar. Lloró toda la noche y, a la mañana siguiente, al amanecer, seguía llorando, aunque no le quedaban lágrimas en los ojos; y sus gritos y lamentos eran tan fuertes y desgarradores, que todas las colinas de alrededor repetían el eco..."
Pinocho fue primeramente publicado por entregas por el periódico de Roma Giornale per i bambini. Su autor era un jugador empedernido, él mismo era como Pinocho, perezoso y travieso. Un amigo suyo decía de él que "tenía una sonrisa juguetona, siempre a flor de labios, con un cierto deje de malicia benévola que serenaba los ánimos". Era amigo de los muchachos del arroyo, de los chicos de la calle; era un niño grande.
Para Pinocho es sencillo fugarse de su casa, sin embargo, el regreso le resulta casi imposible. Pinocho busca una redención después de desobedecer, mentir y caer en todas las tentaciones, en su mundo existe el pecado y el castigo, pero, más que de moralidad y valores religiosos, hablamos de tomar decisiones, de las que Pinocho es el único dueño. Pinocho es ingenuo y travieso, pero tiene una meta, que es reunirse otra vez con su padre, el carpintero que le creó. Escuchemos la voz de Pinocho para entenderle un poco mejor:
"Verdaderamente, los niños somos muy desgraciados. Todos nos chillan, todos nos reprenden, todos nos dan consejos. Si los dejáramos, a todos se les metería en la cabeza ser nuestros padres y maestros; a todos, incluso a los grillos-parlantes..."
Unos guardias detienen a Pinocho creyéndole culpable del golpe recibido por el niño Eugenio.
Los niños persiguen a Pinocho para arrojarle sus libros, agarran un tratado de aritmética y se lo tiran encima, con la mala suerte que impacta en la cabeza del niño Eugenio, dejando al pobre inconsciente en el suelo. Dos guardias interrogan a Pinocho.
Este cuadro, lleno de madera que tan sólo cimbrea el viento, es de una desolación enorme.
Pinocho muere ahorcado por unos asesinos. Pero su autor tuvo que hacer que el Hada lo reviviera, puesto que fueron muchas las cartas que recibió el periódico quejándose por la pérdida de Pinocho.
A Pinocho, como a cualquier niño, no le gustan las medicinas
Pinocho no quiere tomarse un vaso con medicina que le ofrece el Hada, entonces aparecen unos conejos negros como el carbón cargando su ataúd. Esto le causa un miedo atroz y decide beberse el vaso de un trago.
Mi intención no es otra que incitar a la lectura de este clásico que revolucionara la literatura infantil de su tiempo; aunque hoy nos sorprenda su original pedagogía, la anterior era en gran manera peor, abstracta y aburrida. Este es un relato que guarda una historia conmovedora, llena de peripecias, con muchos simbolismos que llegan a sobrecogernos. Pinocho mata a su conciencia, ¿no nos estremecemos al saberlo?
Aún hoy en día la figura de Pinocho continúa en nuestras conciencias. Podemos encontrar al muñeco incluso en películas recientes, como ocurre con El rey pescador (1991) o con A.I. Inteligencia Artificial (2001). He podido leer un interesante post sobre El rey pescador (1991) en Aula de Filosofía: http://auladefilosofia.net/2011/05/30/gilliam-the-fisher-king-el-rey-pescador-1991/
Si has leído Las aventuras de Pinocho, no dudes en dejar tus opiniones en el apartado de comentarios. Gracias.
Puedes escuchar este artículo en el siguiente vídeo:
Ed D. WoodJr. fue un extravagante director de cine, uno de los más curiosos quizá. Sus extrañas películas, de dirección a menudo desastrosa, le llevaron a ganarse el apodo de "el peor director de cine de todos los tiempos". No le prestaba importancia a la realización de una buena puesta en escena, ni le preocupaba que sus actores carecieran de experiencia o que los efectos especiales fueran improvisados, usaba metraje sobrante de otras películas y lo insertaba en imágenes rodadas por él, con las que nadie podría encontrar relación... Pero, el que se hiciera amigo del actor Bela Lugosi, éste ya en sus años de decrepitud, añadió a su carrera un interés creciente, pues rodó con él sus últimas películas, que, años después, le otorgarían al suyo un tono de cine de culto, aunque lleno de errores técnicos, excéntricos diálogos y acabados a contrarreloj, con los rodajes más rápidos de la industria. Algunas de sus películas son: La novia del monstruo (1953), Glen o Glenda (1955) y Plan 9 del espacio exterior (1959), a cual más mala, pero, aún así, interesantes.
Tim Burton rindió un homenaje a su colega, Ed D.Wood Jr., rodando en 1994 el largometrajeEd Wood. Esta es una cinta algo cómica, con puntuales momentos dramáticos. Muestra un portentoso uso de la cámara y de la fotografía en blanco y negro, muchos de sus planos son dignos de elogio, resultan artísticos y bellos. Pero esto no es sólo mérito de Tim Burton, sino también de todo su equipo técnico, destacando el director de fotografía, Stefan Czapsky, que trabajó para Danny De Vito en Matilda (1996), y para el mismo Tim Burton en Eduardo Manostijeras (1990) y Batman returns (1992), y sus ayudantes de dirección, a los que no se les escapa un detalle. Otras películas interesantes de Burton son: Mars attacks! (1996) y Big fish (2003).
El actor Martin Landau compuso en Ed Wood (1994) una de sus mejores interpretaciones; su personaje no es otro que un decadente Bela Lugosi, que en su época dorada protagonizara Drácula (1931). Landau ganó por este trabajo el Óscar al mejor actor de reparto de ese año. Recordamos a Martin Landau por aquel fiel secuaz de Con la muerte en los talones (1959). Aunque su carrera se desarrolló mayormente en la televisión, Misión imposible (1966-69) y Espacio 1999 (1975-77) son dos de las famosas series en que las que participó.
Johnny Depp es, probablemente, la estrella más popular del Hollywood actual. Su interpretación suele ser sobria y a menudo imitativa, sugiere movimientos de sus idolatrados Buster Keaton y Charlie Chaplin; en Piratas del Caribe exhibe un repertorio distinto de gestos y movimientos, copiados, tal vez, de la realidad, de personajes como Keith Richards, guitarrista de los Rolling Stone. Depp envejece extraordinariamente bien, y, a la vez, va ganándose un puesto en la historia del cine. Sus películas más recomendables son, a mi entender: Donnie Brasco (1997), ¿A quién ama Gilber Grape? (1993), Eduardo Manostijeras (1990), Sleepy Hollow (1999)...
Bill Murray realiza también uno de sus mejores papeles. Notable es el trabajo de cómicos como él, que, a la hora de interpretar distintos personajes, nos asombran con un repertorio amplio de gestos y una versatilidad enorme para las emociones fingidas, que resultan lo mismo naturales y creíbles, como, otras veces, exageradas o histriónicas. No se pierdan El día de la marmota (1993), Los cazafantasmas (1984) o Lost in translation (2002).
Fotograma de la película Ed Wood (1994)
Ed Wood (1994) es cine dentro del cine. Un relato curioso. Una película distinta. Un divertimento para una tarde o noche de asueto. Arranca algunas risotadas y nos enseña algo de cine, serie Z, pero cine.
Extracto de la película Corazones solitarios (1958)
Corazones solitarios(1958) es un drama narrado de forma pausada, considerando concienzudamente el tema que trata, que no es otro que el enfrentamiento entre las nobles intenciones de la juventud idealista (representada en este caso por un sensible periodista) y la experiencia curtida y hasta cínica de la madurez (aquí con la imagen del editor jefe de un periódico).
Postal que recoge un fotograma de Corazones solitarios (1958)
Montgomery Clift fue uno de los mayores iconos del Hollywood clásico; aunque no fue una estrella al uso, creada por los estudios, él tenía una amplia formación teatral en el momento de rodar su primer film. Era un hombre dotado de una gran belleza, que gustaba a millones de románticas mujeres que soñaban con sus ojos azules. Pero un terrible accidente de tráfico, cuando tenía 36 años, le robó su rostro joven, y, al reconstruírselo los cirujanos, le quedó un rictus de tristeza eterna. Siempre tendré en el recuerdo el escalofriante relato de cómo Elizabeth Taylor, su mejor amiga, introdujo los dedos en su garganta en la misma escena del accidente para extraerle varios dientes que tenía incrustados y le impedían respirar. Monty, como le conocían sus allegados, murió diez años después, en lo que se llamó el suicidio más largo de Hollywood, por sus excesos con el alcohol y los barbitúricos.
Robert Ryan fue un actor grande, un profesional eficaz en el que podían confiar los directores para los que trabajó. Era capaz de generar en nosotros antipatía hacia sus personajes, o una cierta empatía, según las exigencias. En su filmografía destacan las películas Encrucijada de odios (1947), pieza de cine negro, y Conspiración de silencio (1955), donde construyó un malvado realmente odioso.
Mirna Loy muestra aquí un lánguido y sufrido rostro, lejos de la belleza fría de mujer fatal que luciera en sus años jóvenes, tal que en El enemigo público número 1 (1934) y de sus papeles en melodramas románticos y taquilleros como Los mejores años de nuestra vida (1946).
Por último, la cándida belleza de Dolores Hart sirve para representar a la novia que todos quisiéramos tener, un hombro en el que apoyarse, una mujer que ayuda y siente por su pareja. Dolores fue la novia de Elvis Presley en películas como Loving you (1957) y King Kreole (1958); poco después, y tras una mala experiencia con un novio empresario, se retiró a un convento católico de Connecticut, llegando a ser su abadesa.
Vincent Julian Donehue, el director de esta cinta, estaba acostumbrado a realizar obras de teatro para Broadway, y esto lo percibimos en la película por la forma en que trata las escenas, digamos teatral. Este director murió de cáncer a la temprana edad de 50 años, para entonces había realizado varios capítulos de más de una docena de teleseries para la televisión americana. Recordemos que con la llegada de la televisión a millones de hogares estadounidenses en los años 50, el cine sufrió un duro revés, y, aunque se especializó en grandes producciones en cinemascope, perdió mucho de su público, encontrando los actores y directores de Hollywood un nuevo trabajo en los rodajes de teleseries para las diferentes productoras televisivas, como la famosa NBC, pero esa es otra historia.
Mauren Stapleton, que interpreta a la mujer de un lisiado, estuvo nominada al Óscar ese año como actriz secundaria. Tras realizar este, su primer film, se dedicó más al teatro, donde se convertiría en una consagrada actriz. Ha ganado premios de televisión (Emmy), teatro (Tony) y cine (Óscar). La podemos recordar por sus papeles en Cocoon (1985), Rojos (1981), Interiores (1979)...
Corazones solitarios (1958) guarda algunas curiosidades, como el nombre del protagonista, Adam White, pues Adam es para los anglosajones el primer hombre de la creación, y white significa blánco, puro. Montgomery Clift aceptó trabajar en ella por la mitad de sus honorarios acostumbrados, unos cien mil dólares. La novela original, Miss lonely hearts, escrita por el escritor Nathanael West, miembro de la llamada Generación Perdida, y su primera versión cinematográfica, Advice to the Lovelorn (1933), retrataban a un joven muy distinto al de esta cinta, él era un individualista, un atrevido adúltero que buscaba el éxito profesional. Este largometraje no se estrenó en España.
Recomiendo la visión de la película y una atención especial al fondo crítico de la misma, la naturaleza humana y el interior de su alma. Detengámonos a observarlas.
Nota del autor. Creo que para entender mejor este artículo habría que leer primero el que sirve de iniciación al tema: Un poco de lenguaje cinematográfico. Además, he de advertir que el asunto a tratar tiene una clara división de opiniones, me refiero, claro está, a la diferencia de pareceres acerca de los términos: escena y secuencia.
Como espectadores, al hablar de cine podemos confundir los términos secuencia y escena, usándolos de forma incorrecta. A esto se añade el problema de que los anglosajones denominan scene a lo que muchos de nosotros conocemos como secuencia, y sequence a lo que aquí muchos llamamos escena. Así encontramos definiciones en Internet que son distintas a las de nuestros diccionarios, según la traducción usada. A pesar de esto, intentaré explicar gráficamente en qué consiste una toma, una secuencia y una escena cinematográficas. Veamos algunas definiciones útiles:
Claqueta
Es una plancha, generalmente de madera pintada de negro, con una bisagra que la une a una tabla para poder ejecutar un choque. En ella se anotan los datos de la toma: el nombre de la película, el tipo de plano, los números de toma y de escena... Sirve para sincronizar el sonido y la imagen, siendo de gran utilidad para el montador de la cinta.
Toma
Hablaremos de la acepción de la palabra relacionada con lo visual dentro de lo cinematográfico. La toma comienza cuando el director da la orden de acción, entonces la cámara empieza a registrar imágenes, se coloca la claqueta frente al aparato por unos instantes y, antes desaparecer de escena, se abren y chocan las tablas. La toma termina cuando el director dice "corten", ordenando detener la grabación. Así, la toma puede estar formada por cuantos planos tome la cámara.
Extracto de la película Ed Wood (1994)
Arriba vemos al actor Johnny Depp interpretando al director Ed Wood cuando realizaba una toma para una de sus películas. El actor Martin Landau interpreta a Bela Lugosi.
Toma original de la película Glen or Glenda (1953)
Esta de arriba es la toma realizada por el verdadero Ed Wood para su película Glen or Glenda (1953).
Plano
El plano es el ángulo en que se coloca la cámara para realizar una toma. Mientras la cámara obtiene esa toma, su colocación pudiera ir variando, consiguiendo así una sucesión de planos distintos, o pudiera permanecer inmóvil, rodándose de ese modo un plano fijo. Podemos decir que un plano es la parte de una película rodada en una única toma.
Plano y contraplano en la película La novia del monstruo (1955)
Así quedan dos tomas después del montaje. Han sido extraídas del largometraje La novia del monstruo (1955). Las dos fueron tomadas desde un planomedio. Se trata de un plano y su contraplano.
Secuencia
La secuencia contiene uno o varios planos en un espacio y tiempo dados. Muestra una situación concreta con los mismos personajes. Puede ser breve, de mediana o larga duración.
Secuencia de la película Ed Wood (1994)
En esta secuencia particular de arriba, hablamos de plano secuencia, pues está rodada de una vez, constituye una única toma. Pero la secuencia puede estar realizada tras unir varias tomas.
Secuencia de la película Ed Wood (1994)
Aquí vemos una secuencia constituida por dos tomas distintas.
Escena
Una buena definición para el término escena sería decir que ésta forma un bloque de acción dramática. De este modo, está compuesta por secuencias, a través de ellas discurre la narración de unos hechos dependientes entre sí. Usamos bien el término cuando hablamos de la escena de la entrega de un premio, la escena de un atraco a un banco o la escena de un duelo en el oeste.
Escena del bautismo en la película Ed Wood (1994)
Observemos que para obtener la escena se han juntado desde el inicio un plano general de la iglesia, un travelling (la cámara se mueve sobre raíles) y una sucesión de tomas con distintos planos, formando todo una unidad narrativa, un capítulo dentro de la obra cinematográfica.
Como conclusión, decimos que un guión cinematográfico está dividido en escenas, que, a su vez, contienen varias secuencias, las cuales están formadas por distintas tomas.
Remito a los interesados en el tema a otro artículo de este, mi cuaderno, que titulé Un poco de lenguaje cinematográfico. Espero que las definiciones os hayan resultado útiles. Bien es verdad que habrían de leerse como continuación del citado artículo: Un poco de lenguaje cinematográfico, para resultar más comprensibles.
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Notas del autor sobre las discrepancias acerca de las definiciones aportadas. Después de años de estudio y visionado de este arte cinematográfico, he llegado a la siguiente conclusión con respecto a las definiciones de los términos escena y secuencia: Claramente, hay dos bandos: los que argumentamos que una escena contiene varias secuencias (una escena es mayor que una secuencia), y los que defienden que una secuencia es a la película lo que un capítulo a una novela, es decir: que una secuencia contendría varias escenas y no a la inversa. Bueno, hay profesionales de este arte, y enciclopedias en general, que nos explican los términos de una u otra manera. Luego es un tema complicado, que presenta dos posibles soluciones. Por esto, creo que hay que tenerlas en cuenta las dos y, si se quiere, pasar a uno u otro bando de opiniones.
Si no estás de acuerdo con los significados de estos conceptos, te rogaría que leyeras con detenimiento mi artículo y el porqué de mi decisión al definir los términos de este modo que contraría a algunos. Es decepcionante ver de qué manera se traducen del inglés los términos sequence (secuencia) y scene (escena) en la enciclopedia Wilkipedia, cambiando por completo su significado en castellano. El uso que se hace en nuestra lengua de esos términos no suele ser ese. En el arte cinematográfico, una escena está compuesta de secuencias y no a la inversa. Muchas son las equivocaciones que al respecto pululan en esta gran Red, que es Internet, y, por eso, continúan publicándose páginas con definiciones erróneas. El cine es hijo del teatro, y en el teatro siempre se ha llamado escena a la unidad narrativa que se desarrolla con los mismos personajes en el mismo escenario; es, por tanto, un acto dramático, un capítulo en la historia que se está tratando. En el cine, una escena contiene varias secuencias, y éstas, a su vez, están formadas por tomas. En varios de mis artículos intento explicar con extractos de vídeo las diferencias entre estos dos conceptos. Aquellos que llaman secuencia a un grupo de escenas están entendiendo que, por ejemplo, un plano-secuencia (rodar una toma continuada del tirón, sin cortes) lleva consigo a un grupo de escenas (debería llamarse entonces plano-escena, pero no, porque no es tan largo). Tal cosa es ridícula y nos acerca a una discusión bizantina. Con algo de reflexión y sentido común, podemos ver que las definiciones de algunos compañeros de la Red no son correctas y que hasta el diccionario de la RAE confunde los términos:
Secuencia:3.f. En cinematografía, serie de planos o escenas que en una película se refieren a una misma parte del argumento.
Escena: 4.f. En el cine, cada parte de la película que constituye una unidad en sí misma, caracterizada por la presencia de los mismos personajes.
Las definiciones de la RAE son bastante confusas, parece que una secuencia podría ser toda una película (¿serie de planos o escenas que se refieren a una misma parte del argumento?). La cuestión es que hay un error de base en los significados tomados del inglés.
Por último, si te presentas a un examen o debes realizar una tesis sobre estos temas cinematográficos, de más está decirte que sigas los estudios de tu libro o maestro e ignores por completo este artículo. Estudio este el mío que, simplemente, contiene lo que sé o creo saber sobre cine (porque se lo he oído y leído durante años a varios profesionales de la televisión y el cine). Si estás en desacuerdo, sigue tu camino y aprendizajes, pero no entres aquí a insultar o a faltar el respeto. Gracias por completar la lectura de este artículo.
Al realizar este artículo, no consulté fuente alguna. Lo escribí de acuerdo a mis conocimientos adquiridos con el transcurrir de los años. Es decir, escribí de memoria basándome en lo aprendido leyendo revistas, libros y, sobre todo, viendo programas de televisión que trataban el tema cinematográfico. No puedo decir qué libros en concreto ni qué revistas he leído porque son muchos; desde la adolescencia lo vengo haciendo. Pero insisto, escribí esos artículos de memoria y sin consultar libros.
Cómo aprobar el inglés de Bachillerato (si quieres tener material para repasar el inglés que estudias en Bachillerato y poder aprobar la asignatura o sacar mejores notas, este es tu cuaderno. Contiene cientos de frases que te ayudarán a entender mejor el idioma inglés), El periódico más breve (dedicado al cine, la televisión, el teatro, los libros...),
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Algunas reseñas literarias:
La Odisea, atribuida a Homero:
Vamos a estudiar hoy una de las obras literarias históricamente preferidas por muchos: La Odisea, atribuida convencionalmente a Homero. Se trata de un gran poema épico griego que se estima tiene ya unos 2700 años de antigüedad.
Edipo Rey, de Sófocles:
Esquilo (siglos VI y V a.C.), Sófocles y Eurípides (los dos, siglo V a.C.) son tres de los grandes en la escena teatral de la Antigua Grecia.
Satiricón, de Petronio:
Hoy vamos a estudiar juntos un poco de la que se tiene por muchos como primera novela moderna de Occidente: Satiricón.
Cantar de Mío Cid:
El gran poema épico de los castellanos tiene muchos estudios a sus espaldas, muchos tratados y ensayos, muchos chavales lo han estudiado en las escuelas.
Divina Comedia, de Dante:
El gran poema que hoy estudiamos está escrito en tercetos endecasílabos. Su resumen parece sencillo: cuenta la epopeya del alma humana, su viaje a través del Infierno y del Purgatorio, desde donde accederá a la contemplación del Todopoderoso.
El paraíso perdido, de John Milton:
Voy a estudiar hoy algo del poema narrativo El paraíso perdido (1667), del escritor británico John Milton, y ustedes, si me lo permiten, están invitados.
Estas son las entradas más populares de mi cuaderno:
Vídeo en el que desarrollo una charla sobre el largometraje Ven y mira (1985) Transcripción de la disertación que mantuve en este...
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1 - Algunos insultan a la inteligencia del lector. Me refiero a los que dicen que has ganado un premio por ser el visitante número 1.000.000. Triste, pero todavía hay publicistas que usan este tipo de ganchos.
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