Busca obras, autores, actores y términos en este cuaderno:

domingo, 27 de noviembre de 2011

Momentos de cine: Vivir para gozar (1938)

Extracto de la película Vivir para gozar (1938)
Escuchemos con atención a Johnny, personaje interpretado por Cary Grant, en su discurso vital ante una estupenda Katharine Hepburn. Vivir para gozar (1938) se tituló en el original Holiday, unas vacaciones para un hombre que quiere detenerse a mirar su alma mientras está vivo, en su juventud, para trabajar al llegar a la madurez. La película no fue muy bien entendida en un país (EEUU) que se levantaba a fuerza de trabajo duro y petróleo. Su director, George Cukor, rodó también otras recomendables películas: La gran aventura de Silvia (1936), Historias de Filadelfia (1940), La costilla de Adán (1949)..., largometrajes donde se mostraba bastante crítico con la forma de vida tan superficial de los ricos.
Algo sorprendente es que esta frescura que nos trae Vivir para gozar tiene ya más de 70 años. Busquemos en el cajón del cine largometrajes admirables de otras épocas, nos llevaremos algunas sorpresas agradables.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Enamorarse de una estrella

Hace unos días afirmaba un psicólogo en la televisión que los depresivos no deberían enamorarse, puesto que el amor sólo dura de 2 a 3 años y pasado ese tiempo se sentirán muy desdichados. Bueno, eso sería como decir que es mejor no nacer, porque a los 7 años te dolerán los oídos, a los 25 las muelas del juicio, una vez al año tendrás un gripazo de no te menees..., eso si no naces como uno de los millones de paupérrimos de este mundo, en la situación de morir de inanición antes de cumplir el medio año de vida.
Desde mis primeros años de conciencia he oído a los cinéfilos detallar sus amores por esta actriz o este otro actor. Los nombres que más se escuchaban antaño eran Mauren O'Hara y Tyrone Power. Muchas suspiraban por Cary Grant, otros tantos babeaban por Rita Hayworth. No entendí esos amores platónicos hasta sufrir en mí las desazones de la vida, la soledad e incomprensión siempre presentes. He dado por solucionado aquel enigma del porqué de tantos enamoramientos platónicos en los cinéfilos y esta es mi idea: nadie jamás nos querrá como hacen esos personajes de cine en sus historias. Nunca gozaremos de esos amores incondicionales. Sólo nos queda imaginarlos. Siendo yo un adolescente, disfrutaba con cada película de Katharine Hepburn, era mi ideal de novia, no tenía sexo, aquella era una época primera de adolescencia asexual. Recuerdo soñar con Sissy Spacek, ¿hay alguna actriz más asexual? Pequeña, delgaducha... Puede que hoy, pasada una veintena de años, no me enamore de ninguna actriz, pero sí disfruto con ciertos planos que muestran la belleza exuberante de actrices como Elizabeth Taylor o Salma Hayek . Así de cruel es la naturaleza, siempre domándonos con pulsiones que nos arrojan a un abismo de reproducción. Todo a su tiempo.


Fotografía de la actriz Mauren O'Hara
La bella Mauren O'Hara enamoró a muchos cinéfilos durante varias décadas. Sus atractivos ojos verdes y su estilizada silueta provocaban deseos en los espectadores de Esmeralda, la zíngara (1939), El cisne negro (1942) o El hombre tranquilo (1952).

Fotografía de la actriz Katharine Hepburn
La andrógina Katharine Hepburn podía enamorar a un adolescente que aún no tenía al sexo como su primordial pulsión. Una de mis películas favoritas es Vivir para gozar (1939), en la que actuaba con el apuesto Cary Grant; el personaje de éste quería disfrutar en su juventud, para luego trabajar al llegar a la madurez.

Fotografía de la actriz Sissy Spacek
Arriba vemos a Sissy Spacek en la muy recomendable Badlands (1973) (el largometraje es, en realidad, en color). Por un tiempo pensé que siempre sería una adolescente sin sexo, una niña dulce y delgaducha con una forma especial de ver la vida.

Fotografía de la actriz Elizabeth Taylor
En la edad adulta comenzamos a ver a Elizabeth Taylor con otros ojos. La naturaleza nos la convierte en una especie de diosa de hermosos y exquisitos atributos. Pero Elizabeth también fue una estupenda actriz: La gata sobre el tejado de Zinc (1958), ¿Quién teme a Virginia Woolf (1966)?...

Fotografía de la actriz Salma Hayek
Salma Hayek no duda en explotar su atractivo, hace realidad aquel dicho de lo que no se muestra no se vende. Y somos muchos los que podemos soportar una película mala sólo porque ella se da una vuelta en alguna escena. A pesar de esto, es una actriz bastante competente: Frida (2002), Corazones solitarios (2006)...

El caso es que, en realidad, las mujeres suelen enamorarse más que los hombres en una sala de cine, el caso actual de los jóvenes intérpretes de Crepúsculo (2008) es una constatación de mi afirmación. Millones de mujeres de temprana edad caen rendidas ante los actores Robert Pattison y Taylor Lautner. Antes fueron Marlon Brando o Robert Taylor los que prendaban a nuestras abuelas.


Fotograma de la película Crepúsculo (2008)
Los personajes de la saga Crepúsculo sufren de un amor romántico, nada sexual. Las jóvenes adolescentes no soportarían la idea del sexo en esta historia ultraromántica de amores imposibles entre humanos y vampiros. Pero eso es lo de menos, pues estos amores prohibidos ya se contaron en West side story (1961), en Romeo y Julieta (1968) o en Love story (1970).

Fotografía del actor Tyrone Power
Las mujeres de los  años 40 y 50 soñaban con que un hombre elegante, apuesto y sofisticado, como Tyrone Power, entrara en sus vidas.

Fotografía del actor Hugh Jackman
Hoy en día parece que se impone el término sexy, que deja a un lado la guapura, y las mujeres confirman sus deseos hacía actores de singular atractivo, como Hugh Jackman, que dista mucho de ser un Apolo, al menos en su rostro.

Para cualquier discrepancia, añade tus comentarios, comparte tus opiniones. Este blog está dedicado al cine y a los sentimientos que nos transmite. Participa, por favor, compartiendo los nombres de actores o actrices de los que te hayas quedado prendado-a alguna vez, y la razón que le encuentras a ese hecho.


___________________________________________________________________

Te invito a visitar mis cuadernos en la Red:

Aprende Inglés en tres años (está en construcción y ya tiene varias lecciones),
El periódico más breve (dedicado al cine, la televisión, el teatro, los libros...),
El cuaderno de Héctor y sus libros (sobre los libros que he publicado en Amazon),
Tina Majorino (dedicado a la joven actriz. Su primera publicación fue en Lycos, en 2003).

___________________________________________________________

Zona de anuncios
 

Libros para niños, adolescentes y adultos



domingo, 13 de noviembre de 2011

El suicidio visto por el cine

Cuando el escritor alemán Goethe escribió en su juventud la novela Las penas del joven Werther, publicada en 1774, unos años antes del movimiento cultural conocido como Romanticismo, pretendía alertar y evitar con ello que las cuitas de los enamorados llegaran, tras el rechazo del ser amado, a un suicidio, pero ocurrió todo lo contrario, en toda Europa se extendió entre los deprimidos y despechados por culpa del amor un sentimiento de que el suicidio era una salida romántica que encajaba perfectamente con su situación. Pero es mejor desechar esas ansias de juventud de conseguir prontamente el amor, pues la vida tiene, por lo general, muchos capítulos amorosos reservados para nosotros. El suicidio en la literatura pasa por personajes tan populares como Romeo y Julieta, de la obra teatral de William Shakespeare The most excellent and lamentable tragedie of Romeo and Juliet, escrita allá por 1597; Julieta, creyendo que su amado estaba muerto, tomó su daga acabando con sus días sin apenas haber cumplido los 14 años. Pero también los autores sufren, recordemos cómo Mariano José de Larra, un genio del romanticismo español, se descerrajó un tiro en la cabeza tras sufrir el último rechazo de su amada, Dolores Armijo, cuando tenía 27 años. ¿Es, pues, el dolor procurado por el amor el único motivo para poner fin a nuestra vida? No. Andrés Hurtado, personaje de El árbol de la ciencia, de Pío Baroja, se envenena tras soportar las terribles desazones de la vida. Tonet, personaje de Cañas y Barro, de Blasco Ibáñez, se dispara con una escopeta en el pecho porque no puede soportar los remordimientos, se arrepiente de haber sido malo. Todos recordamos los suicidios de los escritores Ernest Hemingway, Virginia Woolf y Thomas Mann, tres seres de muy distintos caracteres; el primero era un aventurero, de espíritu vivaz; la segunda era una mujer sensible, imaginativa y depresiva; el tercero, un escritor golpeado por la realidad de la guerra al que su pesimismo hizo la vida insoportable. Ya en las antiguas Grecia y Roma, filósofos como Empédocles y Séneca terminaron con sus existencias antes de tiempo. La determinación del filósofo griego de arrojarse al volcán Etna eleva al suicidio a la categoría de mito, pues acabaría por divinizarse su imagen. En el caso del filósofo romano, que se cortó las venas temiendo la ira de Nerón tras participar en una conjura en su contra, casi le convierte en un mártir. Su muerte fue lenta, viendo que no llegaba, tuvo que tomar veneno y quedarse en un baño caliente cuyos vapores acabaron por asfixiarle, pues padecía de asma. El suicidio de autores y personajes ficticios permanece en los libros y continuará mientras existan relatos, historias inventadas o vividas por nosotros, los humanos. Pero este es un cuaderno dedicado al Cine y toca ya hablar de cómo ve este arte la acción de quitarse voluntariamente la vida. Contemplar la representación en imágenes de lo relacionado al suicidio no deja de procurarnos un creciente interés. Daremos saltos en el tiempo y haremos participar largometrajes de distintas épocas para hacer más entretenido este artículo.

Fotograma de la película Constantine (2005)
Cuenta Constantine (2005) que la joven Isabel Docson está condenada para la eternidad a repetir su suicidio una y otra vez, allá abajo en la profunda caverna del Infierno.

Fotograma de la película El club de los poetas muertos (1989)
En el largometraje El club de los poetas muertos (1989), el joven Neil Perry no soporta las perspectivas de futuro que tiene su padre para él. La conservadora sociedad en la que vive convierte su vida en una insufrible experiencia. En nuestras vidas, enfrentarse a un padre y a una sociedad suele resultar en una temible derrota.

Fotograma de la película Harakiri (1962)
Nuestra vida es esclava de nuestra sociedad y cultura. Así, en Harakiri (1962), en Japón, ante la deshonra, la única salida es la muerte, por supuesto, voluntaria. El honor de un samurai está muy por encima de su existencia. La película contiene un cuidado guión y recurre al flashback, saltos en el tiempo en la narración, para acercarnos a los recuerdos de la vida del protagonista. El argumento de este filme japonés es bastante llamativo: "Un samurái pide permiso para practicarse el Seppuku (o Harakiri), ceremonia durante la cual se quitará la vida abriéndose el estómago al tiempo que otro samurái lo decapitará. Solicita también poder contar la historia que le ha llevado a tomar tan trágica decisión".

Anuncio original de la película Las vírgenes suicidas (1999)
Una familia estricta, cinco bellas adolescentes, el suicidio..., forman parte de la historia que nos narra Sofia Coppola en Las vírgenes suicidas (1999). Durante la adolescencia suelen explotar las pasiones y el tremendismo puede llevarnos a querer acabar con todo. La mente continúa un desarrollo increíble desde la niñez, no debemos pensar que lo ingenuo o absurdo de nuestros pensamientos adolescentes vayan a marcar el resto de nuestras vidas; tampoco tenemos que despreciar el salto generacional, simplemente son distintos episodios de nuestra vida, el enfrentamiento entre padres e hijos es eterno, pero suele calmarse al alcanzar el hijo la madurez. Hemos de tener en cuenta lo distinto de los pensamientos femenino y masculino, las pulsiones de los varones son bien distintas de las de las féminas. En cualquier caso, esta película suscita la discusión.

Extracto de la película Leaving Las Vegas (1995)
El suicidio puede alargarse en el tiempo, el alcoholismo se convierte en un largo adiós. El la cinta Leaving Las Vegas (1995), Ben, un ser solitario, es despedido del trabajo a causa de su adicción al alcohol, entonces viaja a Las Vegas con el único fin de beber hasta morir. Una prostituta puede ser su salvación. La bebida es una especie de anestesia terrible que nos mantiene alejados de la realidad, aunque pagando un alto precio de salud.

Fotograma de la película La chaqueta metálica (1987)
Otro suicidio de película es el del soldado Leonard, llamado aquí "recluta patoso", que se dispara en la boca después de asesinar a su sargento. Todo esto tras haber recibido la instrucción militar de aquel demente sargento de artillería, Hartman, cuyo único propósito en la vida era convertir a los reclutas en máquinas de matar por América, de adorar a sus armas y a sus penes. La chaqueta metálica (1987) fue dirigida por Stanley Kubrick, el que fuera uno de los más competentes directores de cine.

Extracto de la película El cazador (1978)
Sobre el largometraje El cazador (1978) no podemos hablar de suicidio, pues los prisioneros americanos son obligados por los vietnamitas a jugar a la ruleta rusa con una pistola, no la toman voluntariamente. Sin embargo, ilustra muy bien el miedo a la muerte que tenemos los humanos, ¿qué es capaz de obligarnos a seguir esta orden de apuntarnos a la cabeza con una pistola cargada?

Fotograma de la película Mar adentro (2004)
Es curiosa la participación del suicidio en las tramas de algunas de las películas de Amenábar; el suicidio asistido de Mar adentro (2004), ¿para qué vivir si no podemos salir de una cama por nuestro propio pie?; aquel como única manera de abandonar una realidad artificial en Abre los ojos (1997) y la irremediable defensa de una idea que sabemos nos llevará a una condena, en Ágora (2009), la filósofa Hipatia muere a manos de fanáticos religiosos, cristianos, para ser precisos. La Religión nunca ha soportado las provocaciones de la Filosofía.

Extracto de la película Sueños de un seductor (1972)
Woody Allen y su broma sobre el suicidio en el filme Sueños de un seductor (1972). Nos hace reír, ¿verdad?
- W. Allen: ¿Qué haces el sábado?
- Ella: Suicidarme.
- W. Allen: ¿Y el viernes por la noche?



Extracto de la película Arma letal (1987)
El policía interpretado por Mel Gibson no puede soportar la pérdida de su esposa. Su tendencia suicida le hará enfrentarse a los peores riesgos a la hora de atrapar a los malos. He de reconocer que en estos primeros minutos del largometraje Arma letal (1987) Gibson hace una interpretación bastante efectista, a la vez que bien lograda.

Extracto de la película El piano (1993)
El piano (1993) es la emotiva historia de una madre, su hija y la música de un piano. Una recomendable cinta que no debemos arrojar al olvido. Leamos juntos su argumento: "Corre el año 1851. Ada, muda desde niña, acaba de enviudar. Un matrimonio concertado la obliga a dejar su Escocia natal y viajar a Nueva Zelanda, acompañada de su hija y de su piano. Allí conoce a su futuro marido, un próspero granjero que se niega a llevar a casa el piano. Abandonado en la playa, el instrumento será rescatado por un vecino que establece un extraño pacto con Ada: él la dejará usar su piano a cambio de que ella se deje tocar". Ada recurre al suicidio para evitar su triste destino. Dejando a un lado esta película, pero al hilo del acto realizado por este personaje femenino, he de añadir que los libros de psicología nos dicen que el número de mujeres que se suicidan es muy inferior al de los hombres, a pesar de padecer ellas más esa enfermedad llamada depresión.

Para no hacer interminable este artículo, recordaré a vuela pluma otros suicidios representados en el séptimo arte: en Viridiana (1961), el tío de la bella protagonista no puede soportar la marcha de aquella y se quita la vida; en Esplendor en la hierba (1962), el padre del protagonista, arruinado tras la gran depresión de los años 20, se arroja por la ventana de uno de los gigantescos edificios de Nueva York; la protagonista, interpretada por la bella Natalie Wood, intenta suicidarse también tras ser separada de su novio, después de sufrir ella un brote de locura; en El club de la lucha (1999), un esquizofrénico pretende acabar con su doble personalidad disparándose en la cara; en El capitán América: el primer vengador (2011), el soldado que luego se convertirá en este superhéroe se arroja sobre una granada para evitar que su explosión dañe al resto de reclutas, esto nos da una idea del sacrificio que exige un pelotón militar, para temblar; en Ana Karenina (1935), basada en la magnífica novela homónima de Leon Tolstoi, Ana, interpretada por Greta Garbo, se lanza a las vías del tren después de descubrir los amoríos de su esposo; en la interesante El sabor de las cerezas (1997), del director Kiarostami, un hombre pide ayuda para llevar a cabo su propia muerte y posterior entierro; en Network (1976), un presentador de noticias en televisión, cuyo programa va a dejar de emitirse por tener bajas audiencias, decide anunciar en directo que va a suicidarse en uno de los próximos noticiarios que dará, esta interesante película merece más de un artículo dedicado a ella sola...

Nota personal. Hay quienes piensan que el cine es el culpable del aumento de suicidios en nuestra sociedad, y que son muchas más las películas que en las últimas décadas ahondan en este dramático tema que tratamos hoy, pues en anteriores épocas se evitaba cuestionar esta trágica salida, el cine era puro entretenimiento. Tal vez, hoy sea tan sólo una explotación de lo trágico lo que nos trae esta moda del suicidio en el cine. El ser humano está ávido de sentir, por él mismo o a través de las historias de los demás. La vida es demasiado corta para ponerle fin sin haber concluido todos sus episodios, seamos pacientes.  

---------------------------------------------------------------------------------

Idea que da miedo: El suicida está condenado a repetir su último acto por los siglos de los siglos.

Extracto de la película Constantine (2005)
En esta secuencia cinematográfica, vemos cómo Constantine realiza una visita al Infierno y consigue allí la muñequera de hospital del cadáver de una joven condenada a repetir su suicidio eternamente. Recuerdo los castigos que en el averno sufren los pecadores de la Tierra en la obra de Dante, La Divina Comedia (escrita entre 1304 y 1321). El adivino, por ejemplo, está condenado a tener su cabeza del revés y llorar lágrimas que caen sobre sus nalgas. El suicida permanece en el Bosque de los suicidas convertido en un espinoso árbol, picoteado constantemente por harpías que le infligen un tormento insoportable (Canto XIII: El Infierno). La religión católica introdujo la estremecedora idea de que el pecado se termina pagando en el Infierno. Suicidarse es un pecado para muchas religiones, el Corán nos habla de que los ángeles castigarán al suicida. Sin embargo, en algunas culturas, muchas de ellas orientales, el suicidio es una forma digna de escapar de situaciones extremadamente dolorosas o humillantes.

___________________________________________________________________

Te invito a visitar mis cuadernos en la Red:

Aprende Inglés en tres años (está en construcción y ya tiene varias lecciones),
El periódico más breve (dedicado al cine, la televisión, el teatro, los libros...),
El cuaderno de Héctor y sus libros (sobre los libros que he publicado en Amazon),
Tina Majorino (dedicado a la joven actriz. Su primera publicación fue en Lycos, en 2003).

___________________________________________________________

Zona de anuncios

Libros para niños, adolescentes y adultos


martes, 8 de noviembre de 2011

Vídeo musical Girl Panic de Duran Duran

Vídeo de la canción Girl Panic del grupo Duran Duran
Una preferencia musical que siempre me ha costado desazones con los demás es la de escuchar con alegría al grupo Duran Duran. En sus primeros años decían que sólo las adolescentes y homosexuales compraban sus discos. Más tarde, que era un grupo comercial sin transcendencia. Sin embargo, parece que Duran Duran ha marcado la banda sonora de la vida de millones de personas. Y que tienen una poderosa fuerza de alegrarme con su música viva y colorida, esta es la verdad. Decía Simon Le Bon, haciendo un chiste, que con las negras se baila mejor, se refería a las negras del pentagrama, que son más rápidas. Aquí, en este vídeo postmoderno, podemos ver a un supergrupo de modelos interpretando los papeles de Simon Le Bon, Nick Rhodes, John Taylor y Roger Taylor, el cantante, el que toca los teclados, el bajista y el batería de la mítica banda Duran Duran.
Un trozo de cine que se vuelve vídeo musical y que parece bastante innovador, causa cierta extrañeza, tiene toque de documental y exagera lo superficial y lo erótico de esas bellezas femeninas: Naomi Campbell, Cindy Crawford, Helena Christensen, Eva Herzigova y Yasmin Le Bon, la propia esposa del cantante de la banda. Está dirigido por Jonas Åkerlund, director habitual de los videoclips de Madonna y Roxette.
En cualquier forma, el estribillo me ha alegrado el día. El poderoso atractivo de las modelos y el pegadizo ritmo de la canción Girl Panic forman una píldora de ánimo para el espíritu.

Vídeo de la canción Girl Panic del grupo Duran Duran

domingo, 6 de noviembre de 2011

Filosofía y Cine

Uno de los atractivos del pensamiento filosófico es el de poder relacionar las distintas ideas de los filósofos de los que ha gozado la humanidad y serenar con ello el espíritu de explorador que tenemos todos, siendo, como somos, seres dotados de conciencia, procuradora de tantos interrogantes. Las ideas se transmiten, a veces desaparecen, y, a menudo, vuelven a aparecer gracias a una especie de pensamiento colectivo que nos acerca los unos a los otros. Preguntémonos, pues, qué pueden tener que ver unos antiguos filósofos griegos con un director de cine que gozaba de cierto éxito a finales del siglo XX. Para conocer la respuesta, podemos leer un estupendo artículo que nos habla de Heráclito, Parménides, Platón y el director y guionista de cine John Carpenter en la siguiente página de Internet:
 http://auladefilosofia.net/2011/10/30/carpenter-they-live-estan-vivos-1988/

La película es They live (1988). Es una cinta de ciencia ficción que nos arranca un copioso surtido de pensamientos sobre nuestro sistema actual: el capitalismo, además de inquietarnos sobre la verdadera percepción que tenemos de las cosas... Ya veréis, ya. Os animo a visionarla y, por supuesto, a leer atentamente el citado artículo de Aula de Filosofía.

Anuncio original de la película They Live (1988)

Fotograma de la película They live (1988)
Inquietante imagen de un político y su mensaje vistos desde un prisma real.


Recomiendo:



Aprende Inglés con Ente Nivola
Visita mi cuaderno para estudiar inglés en el Bachillerato:
Te ayudará a sacar mejores notas en la asignatura de inglés

Algunas reseñas literarias:

La Odisea, atribuida a Homero:

Vamos a estudiar hoy una de las obras literarias históricamente preferidas por muchos: La Odisea, atribuida convencionalmente a Homero. Se trata de un gran poema épico griego que se estima tiene ya unos 2700 años de antigüedad.


Edipo Rey, de Sófocles:

Esquilo (siglos VI y V a.C.), Sófocles y Eurípides (los dos, siglo V a.C.) son tres de los grandes en la escena teatral de la Antigua Grecia.


Satiricón, de Petronio:

Hoy vamos a estudiar juntos un poco de la que se tiene por muchos como primera novela moderna de Occidente: Satiricón.


Cantar de Mío Cid:

El gran poema épico de los castellanos tiene muchos estudios a sus espaldas, muchos tratados y ensayos, muchos chavales lo han estudiado en las escuelas.


Divina Comedia, de Dante:

El gran poema que hoy estudiamos está escrito en tercetos endecasílabos. Su resumen parece sencillo: cuenta la epopeya del alma humana, su viaje a través del Infierno y del Purgatorio, desde donde accederá a la contemplación del Todopoderoso.


El paraíso perdido, de John Milton:

Voy a estudiar hoy algo del poema narrativo El paraíso perdido (1667), del escritor británico John Milton, y ustedes, si me lo permiten, están invitados.


Estas son las entradas más populares de mi cuaderno:

Razones por las que evitar los anuncios de algunas empresas de la Red:
1 - Algunos insultan a la inteligencia del lector. Me refiero a los que dicen que has ganado un premio por ser el visitante número 1.000.000. Triste, pero todavía hay publicistas que usan este tipo de ganchos.
2 - Ralentizan excesivamente la carga de un blog.
3 - Pagan a razón de unos pocos céntimos por miles de visitas. Todo trabajo debe ser remunerado justamente. Es mi deseo que, en el futuro, cualquiera que quiera anunciarse en un cuaderno de la Red deba pagar una cantidad justa a los creadores. Este abuso que existe hoy debería ser rechazado con rotundidad.

Condiciones de uso:

No me hago responsable de los comentarios y opiniones emitidos por los usuarios acerca de los artículos de este, mi cuaderno. Cada uno de los usuarios será responsable por tales comentarios u opiniones que envíe a alguno de los artículos de mi cuaderno. Si consideras que algún artículo, comentario u opinión de este cuaderno pudiera resultar ofensivo en algún modo, por favor, ponte en contacto conmigo: eltrucomasdificil@gmail.com
Gracias por participar.