En esta ocasión hablaré un poco del largometraje de
Spike Lee: BlacKkKlansman (2018). Se trata de un drama con toques de comedia y,
sobre todo, un mensaje antirracista de fondo. El protagonista es un policía
negro novato que se infiltra en la organización más racista de los EE.UU., el Ku Klux Klan, (“la organización”, como les gusta llamarse a
ellos en la película). Él mismo se pondrá en contacto por teléfono con ellos,
mientras un compañero suyo (un policía judío), entrará en persona en el grupo
racista y será el que, en verdad, se juegue el pellejo. La historia está basada
en un hecho real que ocurrió a finales de los años 70 en Colorado Springs, en
los EE.UU.
Entre los protagonistas, está el hijo de Denzel Washington,
John David Washington, que no lo hace mal, pero al que le faltan algunas tablas
(un poco más experiencia), Adam Driver
(que hizo del nieto de Darth Vader en las últimas de Star War), un excelente
actor, que hubiera tenido mejor suerte si el guión de Los últimos Jedi no
hubiera sido el del incompetente de Rian Johnson, y este actor que me cae muy
bien (era uno de la pandilla de Aquellos maravillosos 70, Topher Grace, que
aquí hace de líder del Ku Klux Klan, entre otros excelente intérpretes.
Atención al tipo racista gordo, bajito y con barba y su súper cerebro de
racista. Por cierto, una de las gracias de la película es que el protagonista
negro, en la versión original, puede hablar como un blanco (su pronunciación,
el acento y el vocabulario que usa, hacen creer al líder del Ku Klux Klan que
está hablando con un hombre blanco, por teléfono, claro).
La película contiene varios mensajes con la figura de Donald
Trump (detrás); al final vemos varias escenas reales, de racistas prepotentes y
violentos. En su metraje tiene varios momentos en el que se pierde el ritmo y
Spike Lee no parece lograr llevar bien lo de causar suspense, es como si
hubiera estado distraído durante el rodaje, ensimismado en el mensaje
antirracista. Pero es una cinta recomendable. Este largometraje es superior a
la media, aunque no tiene una factura y una historia tan redondas como otro de
Spike Lee: Do the right thing (1989, que en España se tituló: Haz lo que
debas). Esa la disfruté varias veces, es muy recomendable.
Hasta el programa que viene, si es que hay un programa que
viene.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Hola. Recuerda que todos podemos tener una opinión distinta. No recurras al insulto en tus comentarios o serán eliminados sin tenerlos en cuenta. Procura explicar tu punto de vista sin caer en la descalificación de los que no piensan como tú. Tenemos un cerebro para discurrir y trabajar con las ideas, somos algo más que puños y dientes. Gracias.